El paciente adicto representa hoy un desafío para la salud pública y los sistemas de atención médica, que no terminan de definir los alcances y repercusiones del problema.
En el ámbito de la salud pública es poco lo que se le ofrece al paciente con adicciones. La rigidez en el enfoque reduce la intervención a los consumos más ligados a las conductas de riesgo y a la delincuencia, con lo cuál el consumo es asociado a éstas circunstancias y el adicto es visto más como un delincuente que como un enfermo, caracterización que determinará la conducta terapéutica a seguir. El control psiquiátrico, la medicalización de la adicción, esto es , el reemplazo de unas sustancias no permitidas por otras, indicadas por el médico, psicofármacos , suspenden el curso de la causa de la enfermedad que llevan al adicto a consumir Por otra parte, la prohibición del consumo garantizará la perpetuación del mismo por parte de sujetos predispuestos a tramitar aspectos conflictivos de su existencia a través del uso y abuso de sustancias que genera daño( dependencia y deterioro físico, psíquico y social).
En el ámbito de los sistemas de salud privados, existen dificultades semejantes. Las internaciones y tratamientos ambulatorios suelen ser costosos y los resultados que se obtienen defraudan a médicos, pacientes, e instituciones. Las reinternaciones y recidivas en los consumos son moneda corriente, y de este modo, las perspectivas de mejora o alivio del paciente y de su medio familiar se resienten, muchas veces dejando al enfermo librado a su suerte cuándo su sistema de salud o cobertura médica llegan a su fin.
El profesional a cargo de dichos tratamientos debe de recurrir a conductas estereotipadas en la atención de éstos pacientes y su entorno familiar como
defensa ante los sentimientos de fracaso y frustración .
La psicoterapia acompaña dichos tratamientos con las mismas limitaciones, aunque en algunos ámbitos y con profesionales experimentados puede resultar de más utilidad.
La homeopatía como herramienta en el tratamiento del paciente adicto, junto a psicoterapia y arteterapia, ofrecen un marco amplio, integrador y sustentable.
El medicamento homeopático indicado según la Ley de Semejanza, le permitirá al médico homeópata aproximarse de manera precisa al disturbio de su paciente, de modo tal que, además de tratar la adicción, mejore la condición energética del mismo, condición sine quanon para la cura.
Existen experiencias de tratamientos integrados por médicos, psicólogos y arte terapeutas, en pacientes jóvenes y adultos , con historia de abuso de alcohol y substancias ilegales en etapas de inicio, que son posibles de revertir en el corto plazo en un buen número de casos. Para ello es también fundamental contar con el apoyo de la familia del paciente, interiorizándolos de la dimensión del problema en cada caso, de modo tal de poder trazar alguna proyección en cuanto al diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento de nuestro paciente.
Esto también actuará en el sentido de contener las ansiedades en el seno de la familia, del equipo terapéutico, de la institución en la que el tratamiento se desarrolle, y por supuesto de nuestro paciente y su problemática.
Se trata entonces de un posible abordaje multidisciplinario original para el paciente con adicciones, que incluye herramientas hasta ahora no utilizadas de manera conjunta en un tratamiento psiquiátrico no convencional.
sábado, 8 de agosto de 2009
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